domingo, 15 de abril de 2018

Sociología de la combi.


Estoy de suerte en mi parada de la combi guinda. Bajan muchos y cuando subo, tengo la posibilidad de viajar sentada. Se va llenando kilómetro tras kilómetro. Suban. Bajan. El asiento donde voy es largo, de los que dice "para 5 pasajeros". Entramos 6 (yo que valgo por dos mexicanos tamaño S y 4 jóvenes chiquitos y delgados).
¿Qué me llama la atención de esto?
Suben y bajan y se van liberando asientos finalmente, y aunque vayan incómodos y apretadísimos en el asiento, no se mueven al asiento del frente o del costado, ¡que están vacíos o con lugares disponibles!
¿La incomodidad de no tener que moverse pesa más que la comodidad de viajar mejor con sólo un movimiento en el traspaso a otro asiento? ¿Es preferible quedarse incómodo aún viendo que hay posibilidades de estar mejor? ¿Por qué esa abulia paraliza?
Si no se mueven para cambiar de asiento... ¿qué pasará en sus vidas personales, con parejas golpeadoras o con el maltrato? Ni hablar de la política...
Unos metros más adelante y finalizado este pensamiento, me cambio de asiento y viajo cómoda sola, en un asiento "para 4 pasajeros".